Vistas:60 Autor:Editor del sitio Hora de publicación: 2025-06-18 Origen:Sitio
Es muy probable que el uso de un pequeño grupo electrógeno diésel enfriado por aire para arrancar a la fuerza una carga inductiva de alta potencia que excede su capacidad de carga (como un motor grande, un compresor de aire, etc.) provoque que el generador se queme. Los siguientes son tres riesgos principales:
1. Sobrecalentamiento del devanado del estator
Cuando la carga inductiva comienza, genera un impacto de 5 a 7 veces la corriente nominal (como la corriente de arranque de un motor de 7,5 kW ≈ 45 kW), que excede con creces la capacidad de sobrecarga de un generador pequeño (generalmente solo se permite una carga del 110%). La pérdida de cobre (I^2R) aumenta bruscamente → El aumento de temperatura del devanado excede el nivel de aislamiento (como el nivel H 180 ℃) → Cortocircuito de carbonización del aislamiento. Caso típico: un generador de 10 kVA arranca a la fuerza un motor de más de 3 kW y aparece humo en 30 segundos.
2. Excitación del rotor fuera de control
El gran impacto de la corriente hace que el voltaje del terminal del generador caiga instantáneamente (>20%) y el AVR (regulador automático de voltaje) aumenta a la fuerza la corriente de excitación para mantener el voltaje. El devanado de excitación del rotor se sobrecalienta → cortocircuito entre vueltas del rotor → distorsión del campo magnético → desequilibrio de corriente del estator.
3. Desmagnetización del imán permanente (generador de imán permanente)
La corriente de impacto provoca un fuerte campo magnético inverso en el estator → desmagnetización irreversible del imán permanente del rotor → la potencia del generador disminuye permanentemente entre un 30% y un 50%.